| « anterior | Domingo, Marzo 28 2010 | siguiente » | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|
|
Key 1
Hoy es Domingo, el Día del Señor
DOMINGO DE RAMOS O DE LA PASIÓN DEL SEÑOR A las 12 del mediodía Bendición de palmas y ramos, en la plaza de la iglesia. Seguidamente la Misa, que será cantada por los asistentes y con acompañamiento de órgano. Como siempre, os agradecemos vuestra participación muy valiosa. La comunidad cristiana de Sant Martí d'Empúries da la bienvenida y recibe con alegría a todos y a cada uno de los visitantes y participantes de cualquiera nacionalidad y religión.
* * * * * COMENTARIO: Plegaria con una lámpara encendida Al relato de la pasión, centro privilegiado de la liturgia de la palabra de hoy, lo preceden las dos lecturas más adecuadas para introducirnos de pleno en la Semana Santa. Se trata del canto tercero del sirviente de Jahvé, y del himno cristológico de la carta a los filipenses. Ambos hablan de humillación y abajamiento, de donación de sí mismo, de escucha atenta y confiada, de fidelidad a la misión profética, de amor obediente hasta la cruz. Es el "sí" definitivo de Cristo al Padre y a los hombres: "Por eso Dios le ha ensalzado...". ¡Qué conmoción llevar este canto a flor de labios, como los primeros cristianos! De la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según sant Lucas sólo osamos pedir, vivamente, la relectura personal, silenciosa y pausada, en nuestra cámara, en compañía tan sólo de una lámpara encendida. Y, quizás, resaltar la actitud compasiva y misericordiosa de Jesús, acentuada todavía con más fuerza por el tercer evangelista, en su relato de la Pasión. Ciertamente, es en estas últimas horas de su vida que las palabras, actitudes, miradas y silencios del Maestro se vuelven, más que nunca, revelación de la misericordia del Padre. Aquel "girarse" del Señor para mirar a Pedro (22,61); o la plegaria que rompe el corazón, mientras clavaban sus manos y sus pies, "Padre, perdonalos..." (23,34); o la respuesta al ladrón, síntesis de la teología de Lucas, "Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso" (23,43). He aquí el nuevo Adán, que con su misericordia nos abre las puertas del paraíso. |