ACTO DE CONFIANZA

03-04-2009

Estoy tan convencido, Dios mío, que veláis sobre todos los que esperan en Vos, y que nada no puede faltar a quien de Vos lo espera todo, que he decidido vivir desde ahora sin ninguna preocupación, descargando sobre Vos todas mis inquietudes: "Me duermo en paz en cuanto me  meto en la cama y me siento en Vos seguro, solamente en Vos, Señor" (Salm 4,10).

Mientras yo espere, estoy seguro de ser liberado de cualquier desgracia, y que esperaré siempre, porque esperaré, pase lo que pase, de vuestra generosidad, la esperanza que nunca cambia.

Estoy íntimamente convencido que nunca será excesiva mi confianza en Vos y que el que de Vos recibiré será mucho más que lo que yo haya esperado. Yo espero, pues, que me pararéis en las pendientes más peligrosas, me mantendréis firme contra los asaltos más temibles, y que daréis a mi debilidad el triunfo sobre los peores enemigos.

Espero que Vos me amaréis siempre, y que yo, por mi parte, también os amaré siempre; y para que llegue de una vez mi esperanza tan lejos como pueda, yo os espero a Vos mismo, ¡oh creador mío!, ahora y por toda la eternidad. Amén.

San Claudio la Colombière, S.J