Esta tarde, domingo 14 de febrero en la catedral, el obispo de Girona, Mons. Francesc Pardo y Artigas, conferirá el orden del diaconato con carácter permanente a los tres primeros diocesanos que se han estado preparando y formando para este ministerio.
Se tracta de Joan Robé, un célibe de la parroquia de Canet de Mar (Maresme); Josep Farrerons, padre de familia de la parroquia de Arbúcies, y Joan Baptista Esteve, casado, de la parroquia de Sant Feliu de Girona.
Ya ordenados tendrán encomendados diferentes servicios pastorales en ámbitos parroquiales y diocesanos.