Hoy es Domingo, el Día del Señor

Event information
Class: 
Celebration
Date: 
23/05/2010 - 12:00

 

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Misa a las 12 del mediodía, cantada por los asistentes y con acompañamiento de órgano.

Como siempre, os agradecemos vuestra participación muy valiosa.

La comunidad cristiana de Sant Martí d'Empúries da la bienvenida y recibe con alegría a todos y a cada uno de los visitantes y participantes de cualquiera nacionalidad y religión.

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COMENTARIO:

Pongámonos en manos del Espíritu

El estallido de Pentecostés hizo nacer la Iglesia. Gestada en el seno del recuerdo de Jesús, llena de alegría y en continua plegaria, irrumpe en el mundo por obra y gracia del Espíritu Santo que se derrama sobre los apóstoles. La ventolera violenta y las lenguas de fuego son los signos de la intervención divina, proyecto de la nueva humanidad, donde todos los pueblos son destinados a ser un solo pueblo, alimentados por la misma Palabra, que cada uno puede escuchar en su propia lengua.

En el mundo nuevo, donde la humanidad es destinada, Dios está en el centro y habla con sus hijos y con sus hijas de las obras admirables, utilizando su lengua materna, a fin de que todo el mundo pueda reconocer y admirar su gloria, y juntar su voz a todas las otras voces, en un canto unitario de gloria y alabanza a su Dios.

Con el don inefable del Espíritu Santo empieza nuestra misión, la misión de la Iglesia: ir por todo el mundo a sembrar la buena nueva. Por eso cada uno recibe del Paráclito los dones y los servicios específicos. Porque sólo en nombre del Espíritu Santo la Iglesia puede mostrar a Jesús a los hombres. Y enseñar su evangelio, y perdonar los pecados, y hacer presente el Reino.

En su designio de revelación y de salvación, los discípulos de Jesús tendrán que tener su corazón dispuesto para dejar hacer al Espíritu Santo: porque sólo con su ayuda podrán interiorizar la Palabra y hacer memoria y actualización; es decir, descubrir su sentido y la revelación apropiada para cada situación, interpretando los signos de los tiempos a su luz y llenando su inteligencia del descubrimiento, siempre nuevo y sorprendente, de la persona de Jesucristo.