
Bienvenidos hermanos,
Desde nuestros orígenes, los cristianos nos llamamos "hermanos". No todos pertenecemos a la misma familia de carne y de sangre, pero sí formamos parte de la familia unida por un solo Señor, una sola fe, un solo Dios y Padre de todos. Hago extensiva esta expresión a ti, que me lees y eres cristiano o cristiana de la Iglesia católica o de otras iglesias y confesiones cristianas, o quizás vives una fe religiosa distinta, o consideras que tu vida no precisa de fe alguna, o tal vez buscas una respuesta a las grandes cuestiones existenciales, o ni siquiera piensas en ello..
Me voy a presentar: soy el obispo de la Iglesia que está en Girona y deseo abriros el corazón y las puertas de esta iglesia que está presente en esta tierra desde hace largos siglos. Vosotros lo habéis escogido para compartir con nosotros unos días de descanso, de diversión, de descubrimiento, de gozo a partir de la contemplación de la belleza de la naturaleza y del patrimonio, en definitiva, de vacaciones. Os felicito por vuestra decisión.
La naturaleza os envolverá y os mimará. El sol, el mar, las montañas, los bosques, el calor y el oreo suave ... son otras tantas invitaciones a descubrir y agradecer el mensaje de amor del Dios creador. Al mismo tiempo nos exige un compromiso de respeto a la naturaleza, para que nosotros y todo el mundo pueda gozar de ella.
Algunos templos que visitaréis y admiraréis son una muestra significativa de un hecho: que la fe cristiana se ha materializado en obras de admirable belleza. Su admiración y comprensión os puede ayudar a intuir la belleza de la propuesta cristiana. Al fin y al cabo, la búsqueda de la belleza es la búsqueda de Dios. Con todo, pensad también en las piedras vivas, los creyentes, que a lo largo de los siglos han creído, celebrado y propuesto la Buena Nueva de la Salvación. Las piedras vivas de la Iglesia os queremos acoger, deseando ofreceros espacios para la reflexión, la oración, el silencio y -si sois católicos- vuestro lugar en las celebraciones.
Os acompañarán de personas, los miembros de vuestra familia, de vuestro círculo de amistades, y también las que conoceréis y las que están a vuestro servicio para ayudaros a vivir estos días. Os invito y os animo a no olvidarlas. Tenéis la oportunidad, desde el descanso y la serenidad, de "redescubrir" vuestra vida y la de quienes os acompañan de un modo distinto. Es una nueva oportunidad para renovar la mirada y la comprensión de la propia vida y de la de quienes caminan junto a vosotros como un gran don que hay que valorar,agradecer y reforzar así el propósito de amarlos y servirlos. Al mismo tiempo, pensando en los que estos días estarán a vuestro servicio, agradeced y facilitad su tarea.
Llegáis con el equipaje lleno de cansancio, de rutina, de desilusiones, puede que incluso de derrumbamiento y tristeza ... y podréis regresar a vuestros hogares con la vida renovada, colmada de nuevas fuerzas, ilusiones y esperanzas para continuar el camino. Es lo que os deseo y ruego para que así sea.
¡ Buenas vacaciones!
Con mi afecto y bendición.
Francesc , obispo de Girona